Los mejores meses y horas del año para ver la ISS
La Estación Espacial Internacional pasa por encima de tu casa varias veces al día, todos los días del año. Pero verla es otra cosa: hay semanas con pases magníficos casi cada noche y semanas enteras en las que no hay ni uno solo aprovechable. Entender ese ciclo te ahorra salir a la calle en balde.
La regla que gobierna todo: la ventana de iluminación
Para ver la estación tienen que darse tres cosas a la vez: que sea de noche donde estás, que la ISS esté sobre tu horizonte, y que a esa altura le siga dando el Sol. Ese tercer requisito es el que manda, porque la ISS no emite luz propia: solo la refleja.
Como vuela a unos 400 kilómetros, sigue iluminada un buen rato después de que en el suelo ya haya anochecido. Ese desfase abre dos franjas de oportunidad cada día: la que va desde el anochecer hasta unas dos o tres horas después, y la simétrica antes del amanecer. Fuera de esas franjas la estación existe, pasa y es invisible.
Por qué hay rachas buenas y rachas malas
La órbita de la ISS no está sincronizada con el día solar. Su plano orbital va derivando lentamente respecto a la línea que separa el día de la noche, en ciclos de unas nueve semanas.
El resultado práctico es un patrón que reconocerás en cuanto empieces a mirar las predicciones: durante unos siete o diez días seguidos hay pases visibles buenos, a menudo dos o tres por noche y cada vez más temprano. Después la racha se apaga, las pasadas quedan todas en horas centrales de la noche cuando la estación está en sombra, y durante un par de semanas no hay nada que ver. Luego vuelve a empezar.
Si un día miras los horarios y no aparece ningún pase decente, no es que la herramienta falle: es que estás en el valle del ciclo. Vuelve a mirar en una semana.
Los mejores meses del año
Aquí entra en juego un fenómeno estacional que favorece claramente a unas fechas sobre otras. En los meses alrededor del solsticio de verano, el Sol se hunde poco por debajo del horizonte durante la noche, así que la sombra de la Tierra a 400 kilómetros de altura es más corta. Consecuencia: la ISS permanece iluminada durante mucho más tiempo de cada órbita.
Eso hace posibles los pases más espectaculares del año, incluidas noches en las que la estación cruza el cielo cuatro o cinco veces sin entrar nunca en sombra. En el hemisferio norte esto ocurre entre finales de mayo y mediados de julio; en el hemisferio sur, entre finales de noviembre y enero.
En invierno el patrón se invierte: la sombra terrestre es más larga y profunda, las rachas visibles son más cortas y es mucho más frecuente que un pase se apague a mitad de recorrido. A cambio, las noches empiezan mucho antes, así que los pases del atardecer caen a una hora civilizada en lugar de a las once y media.
Las mejores horas dentro de la noche
Dentro de una racha buena, no todos los pases valen lo mismo:
- De 60 a 120 minutos tras el ocaso: la franja reina. El cielo ya está oscuro y la estación sigue plenamente iluminada. Aquí caen los pases más brillantes y completos.
- Justo al anochecer: la ISS brilla, pero el cielo aún tiene claridad y le resta contraste. Visible, menos vistoso.
- Madrugada, antes del amanecer: excelente calidad y cielo muy limpio, con la única pega del horario. Muy buena opción para fotografía.
- Mitad de la noche: casi siempre inútil. La estación está en la sombra de la Tierra y no se ve nada, por mucho que pase justo por encima.
Cómo aprovechar una racha buena
Cuando detectes que ha empezado una, mira los pases de los siete días siguientes de golpe en el calculador de horarios y elige el de mayor elevación de toda la semana. Ese es el que merece un desplazamiento a un sitio con horizonte despejado, o el que hay que reservar si quieres fotografiarla.
Ten en cuenta también que en cada racha los pases se van adelantando unos 20 o 25 minutos por noche. Si hoy pasa a las 22:40, mañana rondará las 22:15. No des por hecha la hora de ayer.
Y si quieres entender por qué la órbita se comporta así, en cómo orbita la ISS está el mecanismo completo, mientras que el rastreador en tiempo real te deja ver la trayectoria actual sobre el mapa. Los pasos prácticos para la primera observación están en la guía de observación.
El calendario no es aleatorio, es un ciclo. En cuanto lo reconoces, dejas de mirar al azar y empiezas a elegir la noche buena.
Imágenes: portada, Sunset and stars over Stångehuvud — W.carter (CC0). Interior, An orbital sunrise illuminates Earth's atmosphere and cloud tops (iss073e0988954) — NASA Johnson Space Center (Dominio público).
Fuente: ISS Tracker ↗