La ISS es, con diferencia, el proyecto de ingeniería internacional más ambicioso jamás construido en órbita: quince países, cinco agencias espaciales (NASA, Roscosmos, ESA, JAXA y CSA) y más de cuarenta misiones de ensamblaje entre 1998 y 2011 fueron necesarios para levantar una estructura que hoy pesa más de 420.000 kilos y tiene el tamaño aproximado de un campo de fútbol. Cada módulo se diseñó y construyó por separado, en distintos países, y se acopló en órbita sin que las piezas se hubieran ensamblado nunca físicamente juntas en tierra: el margen de error en cada acoplamiento era, literalmente, cero.
Desde el año 2000, la estación no ha estado ni un solo día sin tripulación: cada relevo se solapa con el anterior para garantizar una transición sin huecos, una racha de presencia humana continua en el espacio que ya es la más larga de la historia. Las cifras que verás más abajo —velocidad, altitud, distancia recorrida, órbitas completadas— se recalculan en directo en tu propio navegador a partir de los parámetros orbitales reales de la estación, no son datos estáticos ni aproximados.