Un proceso de selección extremadamente competitivo
Antes de pisar la ISS, cualquier astronauta ha pasado por un filtro brutal. Cada convocatoria de agencias como NASA, ESA, Roscosmos, JAXA o CSA recibe miles de candidaturas para, en el mejor de los casos, apenas una decena de plazas. Los criterios combinan una formación técnica o científica muy sólida (ingeniería, medicina, ciencias físicas o biológicas, experiencia como piloto militar de pruebas) con exámenes médicos exhaustivos, pruebas psicológicas y evaluaciones de trabajo en equipo bajo presión. No basta con ser brillante sobre el papel: las agencias buscan personas capaces de mantener la calma y tomar buenas decisiones en situaciones de estrés, aislamiento y espacios reducidos durante meses.
Superar la selección no significa volar de inmediato. Es solo el primer paso de un programa de formación que, entre la incorporación como candidato a astronauta y el primer vuelo real, suele extenderse durante varios años.
¿Quieres saber quién ha superado ya todo este proceso?
Ver la tripulación actual de la ISSEntrenamiento bajo el agua para los paseos espaciales
Una de las partes más conocidas del entrenamiento es la que ocurre, paradójicamente, bajo el agua. Para preparar las actividades extravehiculares (EVA), es decir, los paseos espaciales, los astronautas se sumergen en piscinas gigantes de flotabilidad neutral, como el Neutral Buoyancy Laboratory de la NASA en Houston, una instalación tan grande que alberga réplicas a tamaño real de módulos de la ISS. Ajustando el peso del traje y del propio astronauta, se consigue que ni floten ni se hundan: quedan "neutros" en el agua, una sensación que se parece razonablemente bien a la ingravidez real del espacio. Ahí practican, sesión tras sesión, los movimientos, el manejo de herramientas y los procedimientos de emergencia que después tendrán que ejecutar en el vacío, donde un error no se puede corregir con la misma facilidad.
Simuladores, sistemas técnicos y procedimientos de emergencia
Buena parte del entrenamiento no tiene nada de espectacular y se parece más a estudiar una ingeniería muy exigente. Los astronautas dedican años a aprender los sistemas técnicos de la ISS: soporte vital, energía eléctrica, comunicaciones, control térmico, gestión de residuos y una larga lista de protocolos de emergencia para incendios, despresurizaciones o fallos de sistemas críticos. A quienes van a pilotar una nave se les añade entrenamiento específico en simuladores de la cápsula concreta que vayan a usar, ya sea la Soyuz rusa, la Crew Dragon estadounidense o la Shenzhou china, repitiendo maniobras de acoplamiento y procedimientos de contingencia hasta que se vuelven casi automáticos.
💡 Dato curioso: los famosos "vuelos parabólicos" se realizan en aviones que suben y descienden trazando arcos muy pronunciados; durante esos segundos de caída libre controlada, la tripulación experimenta ingravidez real, lo que se aprovecha tanto para entrenamiento como para experimentos científicos de corta duración.
Idiomas y trabajo en equipo internacional
La ISS es un proyecto profundamente internacional, y eso se nota en el entrenamiento. Como buena parte de los sistemas de la Soyuz y de la documentación técnica compartida está en ruso, prácticamente todos los astronautas que se preparan para la estación, sea cual sea su país de origen, aprenden ruso como parte de su formación. A cambio, los astronautas rusos suelen formarse en inglés, el idioma de trabajo habitual a bordo. Este cruce de idiomas no es un detalle menor: los futuros tripulantes pasan largas temporadas formándose en distintos centros de Rusia, Estados Unidos, Europa y Japón, conviviendo con compañeros de otras agencias y culturas, lo que en la práctica es también un entrenamiento en comunicación y trabajo en equipo bajo condiciones exigentes.
De la selección al primer vuelo: una carrera de fondo
Sumando selección, formación básica, especialización técnica y, si corresponde, entrenamiento específico de la nave, el camino completo hasta el primer vuelo a la ISS suele llevar varios años. No es un proceso lineal ni rápido: se combina teoría, prácticas, simulacros, evaluaciones periódicas y mucho tiempo de preparación física para mantener el cuerpo en condiciones antes incluso de haber salido de la Tierra. Cuando por fin llega el lanzamiento, ese astronauta lleva ya años entrenando exactamente para ese momento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el entrenamiento de un astronauta?
Desde la selección hasta el primer vuelo suelen pasar varios años, combinando formación técnica general, especialización en los sistemas de la ISS y, si corresponde, entrenamiento específico en la nave que se vaya a utilizar.
¿Por qué los astronautas entrenan bajo el agua?
Porque la flotabilidad neutral en una piscina gigante simula razonablemente bien la sensación de ingravidez, lo que permite practicar procedimientos de paseos espaciales con réplicas reales de los módulos de la ISS antes de hacerlo en el vacío.
¿Todos los astronautas tienen que aprender ruso?
Sí, en general todos los astronautas que se preparan para la ISS aprenden ruso, ya que es el idioma de los sistemas de la Soyuz y de buena parte de la documentación técnica y de los procedimientos compartidos con Roscosmos.
¿Qué tipo de perfil profesional buscan las agencias espaciales?
Suelen buscar formación avanzada en ingeniería, medicina, ciencias o aviación militar, junto con buena aptitud física y psicológica, capacidad de trabajo en equipo y adaptación a entornos exigentes y multiculturales.
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