ISS Tracking

Tránsitos de la ISS por el Sol y la Luna

Menos de un segundo, una franja de pocos kilómetros y una de las fotos más difíciles de la astronomía

Qué es un tránsito

Un tránsito ocurre cuando la Estación Espacial Internacional pasa exactamente por delante del disco del Sol o de la Luna, visto desde donde estás. Durante un instante, la silueta de la estación —con sus paneles solares y su viga central— se recorta contra el disco brillante. Es una de las imágenes más buscadas por los aficionados a la astrofotografía, y también de las más difíciles de conseguir.

A diferencia de un pase normal, que cualquiera puede ver a simple vista, el tránsito exige tres cosas: estar en el lugar exacto, en el segundo exacto y con un equipo preparado para fotografiar o grabar en ese instante.

Por qué dura menos de un segundo

El Sol y la Luna ocupan en el cielo unos 0,5° de diámetro. La ISS, cuando pasa alta, recorre algo más de un grado por segundo. Así que cruza el disco en medio segundo o menos. Si está más baja y lejos, se mueve más despacio en el cielo y el tránsito puede alargarse hasta un segundo y pico, pero nunca mucho más.

A simple vista, sin aumento, es prácticamente imposible apreciarlo: la estación ocupa menos de un minuto de arco, una sesentava parte de un grado, y frente al disco del Sol o de la Luna es una mota diminuta que pasa en un parpadeo. Por eso los tránsitos se fotografían o se graban en vídeo y se miran después, fotograma a fotograma.

Por qué solo se ve desde una franja de pocos kilómetros

Para que la estación quede delante del disco, la línea que va de tus ojos al Sol (o a la Luna) tiene que cortar la órbita justo donde está la ISS en ese momento. Basta moverse unos kilómetros para que esa línea pase por delante o por detrás de la estación y el tránsito no ocurra.

Se puede calcular la anchura de la franja con una cuenta sencilla: si la ISS está a unos 600 km de ti, el disco de medio grado cubre a esa distancia unos 5 km. Ese es aproximadamente el ancho del corredor en el suelo desde el que se ve el tránsito. Y en el centro de la franja el tránsito pasa por mitad del disco; en los bordes, solo lo roza.

La clave está en moverse: desde tu casa, un tránsito es raro. Pero si estás dispuesto a conducir unas decenas de kilómetros, es habitual encontrar alguno cada pocas semanas entre el Sol y la Luna.

Cómo se predicen

Los tránsitos se calculan con la misma órbita que usamos para los pases, pero con una precisión mucho mayor: la posición del observador tiene que conocerse con un margen de decenas de metros y la hora, al segundo. Nuestro rastreador está pensado para los pases a simple vista y no calcula tránsitos. Para eso hay calculadoras especializadas, como Transit Finder, que dibujan en un mapa la franja de visibilidad y la hora exacta para cada punto.

Los pasos habituales son:

  1. Buscar oportunidades en un radio de 30 a 100 km de tu casa, varios días por delante.
  2. Elegir el punto lo más cerca posible de la línea central de la franja, con el Sol o la Luna despejados sobre el horizonte.
  3. Volver a calcular el mismo día. La órbita de la estación se ajusta de vez en cuando con encendidos de motor y la predicción puede moverse unos segundos o unos cientos de metros.
  4. Sincronizar el reloj con una referencia horaria precisa, como la hora del GPS o de un servidor de tiempo.

Seguridad: el Sol no se mira nunca sin filtro

Este punto no admite atajos. Mirar el Sol con unos prismáticos, un telescopio o el visor de una cámara sin un filtro solar adecuado puede causar daños permanentes en la vista en una fracción de segundo. Tampoco sirven gafas de sol, radiografías ni cristales ahumados.

Con la Luna no hay ningún riesgo: se puede fotografiar sin filtro.

Equipo y ajustes

La silueta de la ISS es pequeña, así que hace falta bastante distancia focal: a partir de 600 mm ya se distingue la forma, y con un telescopio de 1.000 a 2.000 mm se ven los paneles con claridad.

ObjetivoFiltroVelocidadModo de disparo
SolFiltro solar certificado delante del objetivo1/2000 – 1/4000 sRáfaga o vídeo de alta velocidad
LunaNinguno1/500 – 1/1000 sRáfaga o vídeo de alta velocidad

Lo más sencillo es empezar a grabar vídeo unos segundos antes de la hora prevista y parar unos segundos después. Si usas ráfaga, empieza dos o tres segundos antes, porque el búfer de la cámara se llena rápido. Enfoca con antelación sobre el borde del disco o las manchas solares, o sobre los cráteres en el caso de la Luna, y no toques nada en el último minuto.

Si es tu primera vez, la Luna es un buen sitio para empezar: no hay riesgo para la vista y los tránsitos nocturnos se pueden preparar con calma. Y si aún no has fotografiado la estación en un pase normal, empieza por nuestra guía de cómo fotografiar la ISS.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un tránsito de la ISS?

Normalmente menos de un segundo. El Sol y la Luna miden medio grado y la ISS recorre alrededor de un grado por segundo cuando pasa alta, así que cruza el disco en medio segundo o poco más.

¿Se puede ver un tránsito a simple vista?

Por el Sol, nunca sin gafas de eclipse homologadas. Por la Luna es posible en teoría, pero la estación es diminuta frente al disco y pasa en un parpadeo, así que en la práctica se registra con cámara y se ve después.

¿Por qué tengo que desplazarme para ver uno?

Porque el tránsito solo se ve desde una franja de pocos kilómetros de ancho. Lo normal es buscar oportunidades en un radio de decenas de kilómetros y desplazarse hasta la línea central.

¿Calcula vuestro rastreador los tránsitos?

No. El rastreador calcula los pases a simple vista. Para los tránsitos hacen falta calculadoras especializadas que trabajen con tu posición exacta y la hora al segundo.

¿Hace falta un telescopio?

Para que se distinga la forma de la estación, sí, o un teleobjetivo de al menos 600 mm. Con objetivos más cortos la ISS sale como un punto sobre el disco.

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