CÓMO ORBITA LA ISS LA TIERRA

Velocidad, altitud y trayectoria explicadas

La órbita de la ISS, en números reales

La Estación Espacial Internacional no "vuela" en el sentido tradicional: está en caída libre permanente alrededor de la Tierra, viajando a una velocidad tan alta que nunca llega a tocar el suelo. Para entender su trayectoria hace falta mirar cuatro datos: velocidad, altitud, tiempo por órbita e inclinación. Todos ellos están relacionados entre sí y determinan exactamente el camino que ves dibujado en nuestro mapa en tiempo real y en el globo 3D.

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Velocidad, altitud y tiempo por órbita

La ISS orbita a unos 27.600 km/h (17.150 mph), una velocidad que le permite completar una vuelta entera al planeta cada 90-93 minutos. Eso se traduce en aproximadamente 16 órbitas completas al día: la tripulación ve amanecer y anochecer cada hora y media, unas 16 veces por jornada terrestre.

Su altitud media ronda los 400 km sobre la superficie, aunque no es un número fijo: varía de forma natural entre unos 400 y 420 km dependiendo de cuándo fue el último reimpulso orbital (lo explicamos más abajo). A esa altura la estación sigue dentro de la exosfera terrestre, con restos de atmósfera lo bastante densos como para generar una fricción mínima pero constante.

Esa combinación de velocidad y altitud no es casual: es exactamente la velocidad necesaria para que la curvatura de la trayectoria de caída de la ISS coincida con la curvatura de la Tierra. Ni más rápido (se alejaría hacia una órbita más alta) ni más lento (caería hacia la atmósfera densa).

¿Por qué la órbita está inclinada 51,6 grados?

La órbita de la ISS no sigue el ecuador: está inclinada 51,6° respecto a él. Esa cifra no es arbitraria. La estación se ensambla y reabastece en gran parte desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, situado a 45,9° de latitud norte. Por razones de seguridad, los cohetes lanzados desde allí no pueden sobrevolar territorio de otros países en las primeras fases del ascenso, lo que obliga a un azimut de lanzamiento que produce una inclinación orbital mínima de 51,6°.

Esa inclinación tiene una consecuencia directa y muy visible: define entre qué latitudes es visible la estación. La ISS sobrevuela regularmente el territorio comprendido entre los 51,6° norte y los 51,6° sur, una franja que incluye la práctica totalidad de la población mundial, pero deja fuera el extremo norte de Escandinavia, Alaska o la Antártida.

Por qué la trayectoria dibuja una onda en el mapa

Si alguna vez has mirado el mapa 2D de esta web, habrás notado que la ruta de la ISS no es una línea recta ni una simple curva: parece una onda sinusoidal que sube y baja entre los 51,6° norte y sur mientras avanza hacia el este.

La explicación está en la combinación de dos movimientos independientes. El plano orbital de la ISS permanece prácticamente fijo respecto a las estrellas mientras la estación gira dentro de él; mientras tanto, la Tierra rota debajo a su propio ritmo (unos 1.670 km/h en el ecuador). Al proyectar esa órbita fija sobre un mapa plano que representa una superficie que gira, cada pasada aparece desplazada hacia el oeste respecto a la anterior. El resultado, cuando se dibujan varias órbitas seguidas, es exactamente ese patrón ondulado: la "ground track" o traza terrestre de la ISS.

En nuestro globo 3D este efecto se aprecia todavía mejor, porque puedes ver el plano orbital fijo en el espacio mientras el planeta gira debajo de él en tiempo real.

Qué es un reimpulso orbital y por qué es necesario

Aunque a 400 km de altura el aire es extremadamente tenue, no es un vacío perfecto. Esa atmósfera residual genera un rozamiento mínimo pero constante sobre la estructura de la ISS, que actúa como un freno suave y continuo. Como consecuencia, la estación pierde altitud de forma gradual: entre unos pocos cientos de metros y dos kilómetros al mes, dependiendo de la actividad solar (cuando el Sol está más activo, la atmósfera superior se expande y el frenado aumenta).

Para compensarlo, periódicamente se realiza un reimpulso orbital: los motores de una nave acoplada (una Progress rusa, una Cygnus o los propulsores del propio módulo Zvezda) se encienden durante varios minutos para elevar la órbita de nuevo a su altitud objetivo. Estas maniobras también sirven para esquivar basura espacial cuando es necesario, y explican por qué la altitud exacta de la ISS varía ligeramente de una semana a otra.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la ISS no cae?

Sí cae, en el sentido físico estricto: está en caída libre constante. Pero su velocidad horizontal de 27.600 km/h es tan alta que la curva de su caída coincide con la curva de la superficie terrestre, así que nunca se acerca al suelo. Eso es, precisamente, estar en órbita.

¿Por qué la trayectoria en el mapa parece una onda?

Porque el plano orbital permanece fijo en el espacio mientras la Tierra rota debajo. Cada vuelta se proyecta desplazada hacia el oeste respecto a la anterior, y al unir varias órbitas seguidas en un mapa plano el resultado visual es una curva sinusoidal.

¿La órbita es siempre exactamente igual?

No. La altitud varía de forma natural por el rozamiento atmosférico residual, y se corrige periódicamente con reimpulsos orbitales de las naves acopladas. La inclinación de 51,6° sí se mantiene estable.

¿A qué velocidad va comparado con un avión?

A 27.600 km/h, la ISS vuela más de 30 veces más rápido que un avión comercial en crucero (unos 900 km/h). A esa velocidad recorre la distancia de un maratón completo en menos de 5 segundos.

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